(Luc Besson, 1994)
Aunque parezca contradictorio, aquí se han ganado más vidas que perdido.
El amor, en cualquiera de sus formas, revive a cualquiera. Echa raíces, duerme en una cama y abraza. Enseña a leer y a matar, a no decir tacos y a que te guste la leche sola.
También te hace imitar a Maddona, a Chaplin y a John Wayne.
